POSTRE otro MENÚ.

POSTRE, otro MENÚ.

La noche pasada ya repelamos todo lo que pudimos las mochilas y a parte de una sopa de sobre aderezada con algunos copos de patata para darle algo de consistencia; el tema no dio para mucho mas pues ya llevábamos mas de tres semanas deambulando por el Pirineo Central, concretamente en la zona de Monte Perdido y Vignemale. Para ser la primera salida larga que la mayoría hacíamos tuvimos mucha suerte con la meteorología, lo que ha contribuido bastante para que hallamos podido llevar a buen puerto las ascensiones y escaladas que nos habíamos propuesto. Mas aun teniendo en cuenta que unos cuantos del grupo, vamos cortos de presupuesto, lo tuvimos que sustituir cargando como burros con comida para el mayor tiempo posible, pues pagar lo que costaba comer en el refu, estaba fuera de nuestras posibilidades. Lo que generaba situaciones cuando menos grotescas, ? Que pensarías si ves a alguien que ademas de un macutazo enorme pertrechado con grampones y piolet, lleva en la mano un casco de escalada yen su interior una huevera con huevos frescos, por supuesto ¿ ¡¡¡¡¡¡¡¡ Pues si para los primeros días subimos también estos frágiles víveres. Había que ser selectivos en cierta manera, mejor los huevos, que latas de fabada. Aun no tocaba el sol en la pradera que habíamos convertido en nuestro hotel bajo las estrellas, y los sacos de dormir estaban cubiertos del rocío mañanero, por el relente nocturno; si le añadíamos la perspectiva de que para desayunar no teníamos mas que unas lonchas de beicom, a las que faltaba poco para echar a andar solas, casi eran de color verde del moho que tenían; raspamos lo que pudimos con la navaja y ¡¡¡¡ Al fuego ¡¡¡¡ Que lo que no mata…………. Y regado con agua cristalina y fría de narices, ? Que podía salir mal ¿. Con las tripas, mas bien menos que mas, entretenidas, hicimos las mochilas, mas ligeras ,pues no habia comida, y emprendimos la marcha en dirección al Balneario de Panticosa, a través del Puerto de Couterets, la cabecera del Valle del Ara, y después por el valle Batans hacia el collado de los Brazato. ¡¡¡ Vamos un PASEO ¡¡¡¡. Decirlo cuesta poco , pero cuando dimos vista desde el collado y pudimos contemplar lo que nos quedaba por delante ¡¡¡¡¡ UFFFFF ¡¡¡¡¡ Y mas ¡¡¡ UFFFF ¡¡¡¡ por el calor que hacia, estábamos en las horas centrales del día a finales de Julio, en un paraje donde abundan las pedreras, canchaleras, que recalentadas reflejaban aun mas el calor de las piedras; tratando de beber cuanto podíamos, por aquello de engañar al estomago, pero ¡¡¡ ERA MUY LISTO, y no se dejaba ¡¡¡. Una travesía de las que nunca hubiéramos pensado como nos iba a poner a prueba física y animicamente, pues conforme pasaban las horas el cansancio y el hambre iban haciendo mella en todos con diferentes grados de afectación. Algunos mas animosos o con mas hambre y que si conocian el camino desde Brazato al Balneario se adelantaron con objeto de que el resto al verlos ya en la Collada gritando ¡¡¡¡¡ YA ES TODO CUESTA ABAJO ¡¡¡¡¡ En cierta manera sirvió como un hilo conductor del que se agarraron para subir las ultimas pendientes, echando mano de reservas de energía que ni siquiera nosotros mismos sabíamos que teníamos en la recamara. Tras bordear el Lago el camino de bajada con sus vueltas y revueltas y sus continuas eses nos fue introduciendo en el antiguo circo glaciar del Balneario de Panticosa, donde el sol había comenzado a retirarse, dejando paso a su vez al frescor que tan de agradecer era tras una LARGAaaaaaaaaaaaaaa jornada. Nos fuimos directamente al restaurante pues llegamos a punto de las cenas y emocionados por el esfuerzo y mas aun porque ¡¡¡¡ IBAMOS A COMER ¡¡¡¡¡ sentados en sillas, con mantel y cubiertos y servilletas de tela; aspectos tan banales cuando son cotidianos; a nosotros en aquel instante nos pareció ¡¡¡ MARAVILLOSO ¡¡¡ Los platos del menú fueron llegando en su orden establecido y con gran interés y aplicación les hicimos los honores, pero en el momento en que la camarera a la que ya habíamos puesto al corriente de la situación, dijo ? Que querrán de postre ¿ Sin pensarlo dos veces expresamos casi como si de un coro bien armonizado se tratase. ¡¡¡¡¡¡¡ OTRO MENÚ ¡¡¡¡¡¡ Al que ya de manera no tan visceral – nunca mejor dicho – prestamos la atención que le correspondía. Acabada la suculenta pitanza salimos en busca de un prado donde dormir con la modorra de las barrigas llenas y el palizon acumulado, nos instalamos y todos menos uno caímos rendidos en brazos de Morfeo. El disidente no aguanto el segundo menú y se deshizo de el y de el primero, a la vez claro. ? Imaginar como ¿ SI si…………….

TRATO BENEVOLO.

TRATO BENÉVOLO.

Llevábamos mas de doce horas pateando, hundidos en mas y mas nieve, cargados como mulos con comida para cinco días, mas toda la ropa de invierno, y material de escalada; suerte que de los cuatro que eramos tres llevábamos skis ( si es que lo que usábamos por aquel entonces se podía considerar skis, pues los míos ni siquiera tenían en la suela cofix, tan solo cuando se le saltaba la pintura, volvía a darles laca ) aunque que los llevásemos no suponia en absoluto que los supiéramos usar. A duras penas me aguantaba de pie en ellos con las botas de montaña con cordones, que no sujetaban lo mas mínimo el pie al ski, menos aun con la fijación en forma de una especie de estribo para la puntera y un cable con muelle que pasaba por el talón del zapato, vamos que la Seguridad de aquellos aparejos dejaba mucho que desear. Si a aquellos ingredientes le añadíamos que los conocimientos de la técnica eran menos que básicos – A duras penas hacia la cuña -. Pero de momento en todo el recorrido que llevábamos desde primeras horas de la mañana ser unos auténticos pardillos novatos, lo habíamos paliado con tesón, muchas dosis de optimismo, un clima bastante benigno, y sobre todo la enorme cantidad de energía de la que se goza cuando a penas tienes 19 años. Mas aun en el caso de Jesus que era la persona mas voluminosa y la que no llevaba skis, lo que significaba que el iba el ultimo del grupo mirando de utilizar las huellas de las tablas que los demás habíamos trazado , lo que a veces no resultaba todo lo practico que hubiéramos deseado, ya que en numerosas ocasiones sus botas se hundían haciéndole dar traspiés, tropezones, resbalones, cuando no se hundía casi hasta la cintura. El comienzo del día sin embargo nos presento una cara muchísimo mas amigable; pues al poco de salir del pueblo caminando por la carretera, nos recogió un camión que subía a los obreros que entonces ya trabajaban construyendo la pista que seria la carretera del proyectado Túnel de Benasque, y que a día de hoy sigue como futura idea. A nosotros nos hicieron un favor quitándonos unos cuantos kilómetros, y ahorro de fuerzas que aun no sabíamos que necesitaríamos ante los paquetones de nieve con los que tuvimos que bregar;aun que le aligeramos algo la carga de la mochila a Jesus, no podíamos llevarlo en brazos como si fuese un bebe. Era bastante desesperante ver que por donde los skiadores habíamos pasado sin problemas a el le costaba un esfuerzo inaudito, mucha fuerza de voluntad, algunos EXABRUPTOS, Tacos, maldiciones, de variado pelaje y repertorio. Y porque no decirlo, alguna situación CÓMICA, cuando veíamos en el embolao en que estábamos metidos. Estaba oscureciendo y aun no habíamos pasado de La Besurta, quedaba el ultimo repechon pero las energías empezaban a flaquear, pues a parte de frutos secos o chocolate no habíamos comido nada mas. Tampoco teníamos muchas alternativas pues ademas de la relativa proximidad del refugio, como acicate, ninguno de los cuatro se imaginaba vivaqueando en esa circunstancia. Poco a poco, viendo que dándolo TODO , podíamos acabar durmiendo a cubierto, resguardados del frio sobre una tarima seca y hacer una comida caliente; fueron factores que nos dieron el empujón necesario para que cuando avistamos la silueta del refugio libre al que nos dirigíamos, nos hiciera comenzar a gritar a la noche, llenos de EUFORIA y un tremendo Cansanciooooooooooooooooo…………………………………………………..Que Suerte tuvimos pues al abrir la puerta por la mañana, pudimos ver que nevaba copiosamente, sin viento, sin casi sonido, con poca visibilidad, todo era como si estuviésemos inmersos en un gran vaso de leche. ¡¡¡¡ Nos habíamos librado por los pelos ¡¡¡¡¡. Y los planes que teníamos no serian factibles en aquellas condiciones , pues ademas se paso varios días mas con la misma tendencia meteorológica. Las cumbres de las Montañas ni se vislumbraban, y entre chubasco y ventisca fue llegando mas personal, unos franceses mas mayores y expertos con unos equipos y skis que a nosotros nos parecían de fabula, pero que ante el tiempo reinante siguieron la misma táctica que nosotros, esperar y mientras ir atizando el fuego, con tal de mantener dentro del refugio un cierto ambiente caldeado en contraste con el frio exterior. Los siguientes montañeros que llegaron eran conocidos de uno del grupo; menos mal pues la capacidad de aquel espacio estaba llegando al máximo, pero entre colegas pues nos apretujamos y así pasamos menos frio. Los días de fiesta se nos terminaban y el tiempo no amainaba; los Franceses se marcharon primero, nosotros no esperamos demasiado pues aunque de bajada, la persona sin skis no le resultaría fácil. Cuanto antes saliéramos mejor. Si había pendiente yo con mis tablas ( Nunca mejor nombrado ) podía bajar con cierta alegría, pero lentamente la capa de Laca de la suela, fue desapareciendo y la nieve se adhería cada vez mas hasta que me vi bajando caminando con los eskis puestos y unos tremendos zuecos de nieve debajo ¡¡¡¡ Todo un espectáculo ¡¡¡¡¡……… Pero me quede con una imagen para no OLVIDAR, fue en los llanos próximos al Hospital de Benasque, había comenzado a nevar otra vez, y me vi en medio de aquella planicie blanca, flanqueada por los pinos y abetos , desdibujando sus formas por el efecto de la nevada, no oía mas que el roce de los skis sobre la superficie y los copos que se estrellaban al caer sobre mi, mientras delante mas que ver adivinaba la silueta de los compañeros con la cabeza agazapada entre los hombros con tal de soslayar la ventisca en la cara. Una escena típica de película de países Nórdicos. Y si La Montaña fue muy muy BENÉVOLA con todos nosotros, pues con el bagaje material, de experiencia, y de técnica, de que disponíamos, las probabilidades de errores, equivocaciones, y en este caso concreto, las muchísimas METEDURAS de pata – en agujeros – Hubieran desembocado en un percance del que tengo muchas dudas que saliéramos airosos, mas contando que entonces los rescates no eran como hoy día, ni mucho menos. Pero ese seria otro tema para otra ocasión.

OKUPAS naturales.

OKUPAS naturales.

Mi primer contacto con la Borda de la imagen, fue para ayudar a Retetar ( en Lengua Aranesa, reparar las goteras de un tejado de losa, o pizarra ) a unos colegas que la habían comprado hacia pocos días y necesitaba un buen repaso. Me quede con el recuerdo de estar casi anocheciendo, yo subido en mitad del tejado y…… de pronto me pare………………………solo se escuchaba una brisa leve, en las hallas y……… abedules…….y………….. las torrenteras, los remansos, los saltos, del agua recorriendo el cauce del rio……..

me quede no se cuanto en una especie de impas, un paréntesis temporal , pues faltaba poco para anochecer. En esta ocasión estuve un par de semanas, para ponerle una tarima de madera para intemperie delante de la entrada de la borda. Era casi verano pero en el Valle de Aran le cuesta instalarse, lo que quería decir que la lluvia hizo que la faena se alargase algo mas. Pero si bien las primeras noches pasaron sin mas, que alguna carrera nocturna de algún roedor, conforme se acostumbraron a mi presencia, fue mas evidente y Los Lirones, – bien despiertos – se paseaban a sus anchas incluso a pleno día, pero de noche ya ¡¡¡¡ ERA UN ESCÁNDALO ¡¡¡¡¡ corriendo de un lado a otro sin ningún miramiento – estaban en su casa – Hasta el punto de tener que echar mano de los tapones para los oídos, si quería dormir allí tendría que compartir el techo con tan peculiares OKUPAS. Pues resultaba evidente que ellos estaban antes; no solo eso si no que ademas se habían instalado a todo tren. Pues un día que tuve que buscar unas herramientas en un trastero bajo la escalera, encontré que muy mullidito con pajitas y hierbas tenían su nidito y dentro de el TODAAA la familia numerosa. No me entretuve en contarlos pero necesitaba la herramienta así que les toco desalojo desahucio ( Temporal pues yo creo que esa misma noche ya estaban de vuelta ) ¡¡¡¡ Y claro ¿¿ QUE TE CREÍAS ¿¿. No era la primera vez que me topaba con estos personajillos tan curiosos, con su antifaz, y sus redondos ojos negros. Creo que la primera vez debió ser cuando reconstruimos la borda de Gessa. Y por supuesto que habiendo trabajado tantas temporadas en refugios de Montaña; cuando menos te lo esperabas hacían aparición, mirando atentamente que hacíamos, ? Los íbamos a dejar tranquilos o no ¿. Todo dependía de su comportamiento, ? Si era sigiloso, silencioso, y no destrozaban demasiado ¿ Podíamos tolerarnos, pero dentro de un respeto mutuo ¿¿¿¿¿¿¿¿¿.- ¡¡¡¡¡ No lo debieron entender, porque otro verano pase por el puerto de la Picada viniendo del Hospital de Benasque, con un tempero muy propio de la vertiente Aranesa cuando barren los Franceses, o lo que es lo mismo que habiendo empezado la travesía con un buen sol y día explendido; nada mas encararme a las primeras praderas de La Artiga apareció la Gabacha ( La niebla baja que se desliza por las laderas y canchales vistiendo de humedad y misterio la vertiente Norte del Pirineo en donde se encontraba la borda de los amigos y hacia donde me dirigía pues sabia que ellos estaban allí, pasando unos días, en compañía de sus pequeños okupas, que pareció que hubiesen guardado en su pequeña cabecita la memoria de mi paso por allí; de tal manera que en sus correrías nocturnas les falto muy poco para acertarme en la cabeza al tirar desde una estantería un candelabro ¡¡¡¡ No hay duda alguna de que estos duendes Okupas del Bosque, aun hoy día siguen haciendo valer sus derechos sobre las construcciones, bordas, mallatas, pardinas, invernales, que tiempo ha, edificaron los habitantes de estos valles.

GUARDAS de REFUGIO.

GUARDAS de REFUGIOS.

Es una vision de LAS MONTAÑAS que no solo ven los que ostentan la titularidad sino que también,se puede hacer extensiva a los ayudantes, los arrieros, los que cocinan, los que barren las habitaciones todos aquellos que con su ILUSIÓN como estandarte tomaban la decisión de aventurarse en un trabajo, que en los primeros años a veces ni tan siquiera te pagaban, solo era por el alojamiento la comida – casi casi como es ahora con cualquier “ Becario “ – Esa situación para los mismos Guardas ( Fijaros que lo pongo con mayúscula ) era también precaria pues tenían que mantenerse al cuidado del Refugio en invierno, a la espera de que algún montañero aficionado a las travesías de ski tuviese a bien aparecer, sin saber ni cuando ni como, pues no había teléfono ni similar al que pudieran acudir para reservar hospedaje y comida. Acostumbraban a bajar una vez al mes a la civilización con miras de abastecerse de fruta y productos frescos, y algún capricho alimentario que contribuyese a paliar el aislamiento y soledad propios de la estación mas fría. Así pude presenciar ( auditivamente, a través de la radio de emergencia ) como el Guarda que volvía hacia el mediodía después de haber hecho las compras y recados, cargados en la mochila, de regreso enlazaba con su compañera en el refugio avisando de por donde iba pasando y cuanto tiempo calculaba que tardaría en llegar para poner el arroz a tiempo de que cuando arribase encontrase el plato al punto de recompensar el esfuerzo que había supuesto ir a la compra. O las ocasiones en que previniendo un grupo numeroso de gente, se abastecían de carne ( alimento MUY PERECEDERO ) y bien por que la climatología era adversa o porque no se presentaban ¡¡¡¡¡ Quien sabe porque ¡¡¡¡.Terminábamos primero hasta las orejas de comer pollo. Y mas tarde haciendo una gran hoguera donde quemarlo. En cierta manera el detonante de estas anécdotas fue que hace poco murió un colega Guarda de refugio, con mas de 10 años cuidando uno en el Valle de Aran, en un sitio que antes de que el llegara estaba cerrado y casi nadie pasaba por allí. Con su tesón, su Amor por La Montaña, su PASIÓN por la misma que en gran manera marcó los pasos previos a lo largo de su dilatada carrera en ese entorno desempeñando muy variados oficios en las estaciones de ski, o como guiá de montaña, siempre con un matiz romántico y soñador de la misma. Supo trasladar su filosofía en el fondo y la forma de llevar aquel Refugio, haciendo el ambiente ( Me gusta mas EL CALIU en catalán ) que impregnaba aquel espacio resultase ¡¡¡ ACOGEDOR ¡¡¡, – Que maravilla para un refugio – Amigable, rodeado de fotos, mapas, libros, revistas de Montaña, y CONVERSACIÓN, a veces información pertinente y precisa de rutas o itinerarios, advertencias del estado de la nieve y ademas durante unos años contó con la compañía de “ TUC “ un perro??? muy listo, muy sabio, MONTAÑERO como pocos, que acompañaba a la gente en sus excursiones y a mas de uno lo saco de algún atolladero guiándoles con su instinto, un servicio añadido de aquel Guarda. Que en ocasión de un invierno excepcionalmente nevoso en aquel Valle, paso aislado casi dos meses seguidos sin poder salir. Curiosamente en uno de los primeros libros de montaña que leí, “ El primero de la cuerda “ ya aparece la figura mítica del Guía que en su vejez termina su paso por las Montañas haciendo esta labor,y quizás fruto de ese libro alguno hubo con el que trabaje bastantes años que también siguió casi al pie de la letra lo descrito es aquella novela. Lo que no explicaba allí era que conseguir que hubiese agua corriente no era sencillo, cuando teníamos que meternos en el rio para desatascar el filtro lleno de hojas, con el agua FRÍA, o cuando esas temperaturas demasiado extremas, conseguían helar las cañerías, si tenias suerte después de calentarlas con el soplete volvía a fluir. Y ya que estamos con tema del calor, ? Como se cocinaba ¿. Pues en el primero en que estuve, me harte de hacer leña, pues la cocina funcionaba así; en el siguiente ya subíamos aquellas bombonas enormes con los mulos. Pero en una ocasión en que venia desde Aigües Tortes, al pasar por el antiguo refugio de Restanca, no el actual, si no un barracón de la presa, bastante cutre, y saludar a los hermanos que lo regentaban, me pidieron si les hacia el favor de bajar una bombona vacía de butano y allí que me pasee por los bosques como si fuese un personaje de la película “ El sedcleto de la tlompeta “ de Javier Freser, suerte que iba vacia y que era joven, los guardas que ademas eran muy “ estoicos “ vivían como ermitaños y cuando llegaron los nuevos tiempos con sus adelantos, sus comodidades, acompañados de cada vez mas y mas y mas gente ( no montañeros ) una vez en el nuevo edificio de Eléctricas, el barullo y las facilidades como el transporte de materiales con helicóptero levantando vendavales de viento, termino llevándoselos a ellos también, uno a navegar por el mundo varios años, otro en una aldea escondida. Porque una de las particularidades que entrañaba vivir en estos edificios se presentaba cuando llegaba la hora de ir a la cama; muy a menudo eran edificaciones con mucha madera en suelos y paredes que crujían al moverse en las literas, o al caminar para ir al wc; amen del apartado muy pero que muy, muy, muy IMPORTANTE, “ los Roncadores “ – espécimen mayoritariamente macho, aunque a veces también alguna femina les hacia la competencia; que se duermen antes que nadie e inmediatamente empiezan su DESAGRADABLES desconciertos y que no hay quien despierte. – La persona encargada de levantarse a servir los desayunos a las 6 o antes ya tenia que estar en marcha y necesitaba descansar y el marco de referencia no era el mas adecuado para hacerlo. De aquí que fuera muy corriente que mas de uno durmiéramos fuera en tiendas de campaña, y así desconectar del bullicio nocturno. Conforme la Montaña se fue transformando en un nuevo nicho de mercado comercial por explotar, potenciándolo en TV, vendiéndole al personal unas figuras mediáticas pseudo-aventureras, algunas, intercalando medias verdades; pudimos observar como los usuarios de los Refugios cambiaban considerablemente su perfil ¡¡¡ Y no para bien precisamente ¡¡¡¡. Al tomar los datos de la persona que quería hospedarse se preguntaba de donde venia y a donde iba – En una ocasión llego al refugio próximo a la boca Sur del túnel de Vielha una familia diciendo que querían ir al día siguiente al Aneto; nos quedamos muy sorprendidos e indagamos mas sobre si habían mirado bien el mapa. Contestaron que el pueblo de Aneto estaba allí cerca,- efectivamente el pueblo estará a menos de 10 km pero allí no esta la cumbre -. O una vez en la que esperábamos para cenar un grupo numeroso con un supuesto guiá, en travesía desde La Renclusa, teniendo que cruzar un collado a casi 3000 mt. Y tramos con bastante nieve. A la hora de las cenas no habían llegado, ni a las 22h. Tampoco. Gracias a los móviles averiguamos que estaban próximos al refugio vivac de Mulleres al fin Llegaron hacia la 1,30 de la madrugada, en unas condiciones desastrosas, pero sin accidentarse, solo agotamiento lógico con la paliza que se habían dado sin estar entrenados. Poco ha poco hemos podido ir viendo como aquellos enamorados de La Montaña, que apostaron por hacer de su Pasión un modo de vivir y que mientras aun tenían mucho trabajo material por ir desarrollando, mientras lo llevaban a cabo no se estaban dando cuenta de que otros de forma sibilina iban observando con mucha atención, tomando nota de todos los pormenores, de los detalles, del crecimiento de la empresa ( Pues para ellos solo es un negocio ) analizando gastos, ingresos, hasta que piensan en como pueden sacar del medio a los Románticos, para poner un testa-ferro que solo cumpla ordenes, mientras ellos cosechan lo que otros sembraron.¡¡¡¡ Que cara es la cerveza ¡¡¡¡, cuando yo empece ni siquiera las subíamos, pues no teníamos ni nevera, cuando las latas fueron mas habituales a lomos de los mulos, de cuatro patas o de dos. Ahora el lujo de poder llevarlo en Helicóptero. Que ha su vez ha de bajar la basura de La montaña. Año 1975, en Goriz; una persona pregunta ? Puedo usar el teléfono ¿. Muy ingenioso quien le atendió le ofreció el de juguete de la hija del guarda era de color rojo. Año antes en Estos, el radio casette lo hacíamos funcionar con unas pilas enormes que eran de la compañía telefónica, nos alumbrábamos con velas o luz de butanillo, y alguien ? Habéis visto en la tele el partido del…… ¿ ¡¡¡ No tenemos luz. Y aun hoy día existen personajes que se mueven por las Montañas como Elfos, como duendes, sin hacer ruido, sin dejarse ver, observándolo todo sin perder detalle, parándose alejados de las sendas pisadas de los caminos trillados, aplastados por la prisa, por las marcas deportivas sin darse cuenta del Observador que va tomando nota, con pequeñas anotaciones, reflexiones, incluso algún apunte grafico al que le añade pinceladas de color en armonía con el ENTORNO.

RAMASEANDO.

RAMASEANDO.

¡¡¡ Menuda suerte has tenido colega ¡¡¡¡ – Me lo digo a mi mismo, mientras estoy aquí tirado en una litera del primer piso del refugio Meicin; en Peña Ubiña, comí algo para tomarme unos analgésicos que me ayuden a soportar el dolor de la rodilla derecha que es la que se ha llevado la peor parte de la hostia que me di bajando de la Forqueta del Portillin. Llegue ayer hacia el mediodía, después de haber pasado la noche viajando en el tren, luego, camioneta de la leche hasta el pueblo; y caminata hasta el refu. Comí algo y aun me dio tiempo con las ultimas luces para hacer un apunte de estas montañas, el sol en Marzo aun se va demasiado temprano a dormir y yo tratando de conservar un poco de calorcete también me metí para adentro, pues ademas quería aprovechar bien el día siguiente madrugando a dar una vuelta hasta el collado del Portillin, para hacerme una idea de la cantidad de nieve que queda aun en altura. Concretamente yo me adelante unos días a los colegas que llegaran el Jueves, para pasar la Semana Santa juntos, recorriendo estas Montañas, ademas para ellos sera la primera visita, en mi caso es la tercera con lo que tengo mas por la mano por donde nos podemos mover ¡¡¡¡ ESO TE CREES ¡¡¡¡¡. Con estas premisas aun no tocaba el sol en la casa cuando ya estoy subiendo por la baguada próxima ,pisando los primeros neveros. Aun hace frio, a pesar de que “ Lorenzo “ ya alumbra, así que subir las revoluciones del motor es una buena manera de calentarse, mientras voy ganando altura y haciendo fotos para mostrar a los amigos cuando suban y decidir lo que haremos ( cuando releia el texto me di cuenta que en ese año era imposible pues la fotografia era analógica, osea que hasta que no las revelase no las podriamos ver ). Desde la collada ,los Fontanes con sus paredones sur iluminados con luz anaranjada resultan IMPRESIONANTES a la par que intimidan un poco. Hay abundante nieve en este valle recóndito, y me adentro por la ladera derecha para ver mejor la otra vertiente, pero el espesor de la nieve y mas yendo solo, no me da confianza; media vuelta y para abajo. –Con compañía se vera todo de otra forma-. Parece que la superficie de la nieve, con el sol ha transformado lo suficiente para poder bajar haciendo ramase ( Los franceses le llaman así a bajar deslizando por la pendiente ayudándose con el piolet para controlar la velocidad y frenar ). Las primeras rampas sin problemas y de PRONTO…………¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ En la postura en que he quedado,e incluso sin moverme la rodilla derecha me duele muchísimoooo la nieve ha cedido en ese lado y con la inercia y el peso de la mochila he salido disparado cabeza abajo pero la pierna se ha quedado empotrada y esta muy retorcida. Si lo pudieramos ver a cámara lenta seria ….. se hunde…. La nieve…. en el lado derecho…. La pierna…. Se empotra… en el agujero…. Se dobla hacia delante…. el cuerpo…. gira…. Por el peso…. de la mochila…. se libera… la pierna izquierda… quedo mirando… hacia arriba… con la otra pierna… incrustada… en el hoyo… ¡¡¡¡ DUELE ¡¡¡ DUELE ¡¡¡ DUELE¡¡¡. Me consigo sacar el macuto llorando de dolor y con mucho cuidado al fin desatasco la rodilla, no hay rotura externa y trato de ponerme de pie sobre ella ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ UFFFFFFF. Ahora cueste las horas que cueste he de llegar al refugio y como aun esta caliente la musculatura, lentamente, apretando los dientes, y viendo cada vez mas cerca el edificio al fin. Suerte que era cuesta abajo y medio arrastra consigo llegar. Como se dice ¡¡¡¡ Y no ha pasado nada ¡¡¡¡. Para como podría haberse complicado todo.

Viendo el panorama con la perspectiva que dan los años transcurridos, la distancia, y la edad que tengo; me hago algunas reflexiones sobre el particular, como que aquella salida de Montaña iba ha ser una de las ultimas antes de ir al servicio militar – Y en mi inconsciente había muchas ganas de no tener que pasar por ese trance, y quizás una lesión o me libraba o podía cambiar el destino -. Quiso la fortuna que apareciesen en el refugio dos chicos, a los que les conté la odisea y mi intención de irme para abajo al día siguiente pero que necesitaría ayuda para bajar la mochila, pues aunque dolía bastante, con cuidado podía caminar, parecía que era cosa de distensión muy fuerte de ligamentos. Ellos se ofrecieron a acompañarme hasta el pueblo así que al menos podría llamar por teléfono a los amigos y explicar lo que me había pasado para que decidieran que querían hacer si anulaban la salida o cambiaban el rumbo de la aventura; que fue lo que hicieron. No era la primera vez que me movía solo en la montaña, y a parte de la energía de la juventud, tenia mucha confianza en ELLA pues siempre me había tratado bien, como de hecho también hizo en esa ocasión.

ESPAGUETIS con CHOCOLATE.

ESPAGUETIS con CHOCOLATE

Esta es la imagen que mejores sensaciones me trajo hace ya tiempo, en 1987, por las montañas del PAMIR. ? Y seguro que mas de uno se preguntara la razón, querrá saber el porque; y tiene todo el sentido, pues lo convencional, lo acostumbrado y al uso, es explayarse en narrar y explicar con lujo de detalles, todas las ?? Hazañas ¿¿ todos los retos que tuvimos que afrontar y superar con mejor o peor fortuna. Al menos es a lo que estamos acostumbrados a leer en las descripciones de tales hechos o mas en estos tiempos, en las video-imágenes que con los sofisticados y minimalistas artilugios de los que disponemos vamos registrando en tales destinos y entornos mas o menos exóticos. Dentro de la literatura o las filmaciones en el ámbito de la Montaña nos tienen habituados a que lo que transmiten la inmensa mayoría de las veces salvo contadas ocasiones, es a describir unas especies de EPOPEYAS en las que casi nunca falta su dosis de superación de variados problemas, y notas agridulces de Romanticismo. Vamos que a estas personas no se les desata un granpon en mitad del hielo, ni se les termina el gas del butanillo a mitad del desayuno, ni mucho menos les entra cagalera en mitad de la ventisca en plena noche. En el caso de que estos percances aparezcan no se filman, se obvian, o pasan a engrosar los archivos ocultos de las expediciones. De todas las situaciones que vivimos podemos obtener experiencias de uno u otro signo, que nos enseñan cosas nuevas o que habíamos pasado por alto, dándolas por sentado; pero no. En aquella ocasión a la que hago referencia puede observarme a mi mismo en situaciones fuera de mi zona de confort, que me mostraron mis limitaciones, mis carencias, mi poca adaptabilidad a según que momentos. Que de manera mas o menos dolorosa me permitió ver hasta donde estaba dispuesto a ceder o aceptar determinadas condiciones por llegar a una cumbre, ? Cuales eran mis prioridades y las de los que me acompañaban ¿ ? Se asemejaban o todo lo contrario ¿. Fue mi primera expedición y también la ultima, pues al poner en la balanza cada cosa en el lugar correspondiente vi cual era la tendencia. Y las exigencias que requerían esos viajes excedían, en algunos ámbitos lo que podía ofrecer o lo que estaba dispuesto a perder. Con toda esta parrafada, volvemos al titulo del post. Iba a ser mi cumpleaños al día siguiente y llevaba tres o cuatro jornadas a mas de 5000 mt, así que me apetecía celebrar la fecha a menos altura por lo que me fui al Campo 1, descansar un par de dias para volver a intentar la cima. En el lugar habia unos compañeros Vascos, alguno bajo de forma, y algún otro de los primeros en hacer cumbre, cundo supieron de la razón de mi bajada al Campo, y viendo que estaba solo, uno de ellos me preguntó ? Has comido alguna vez Espaguetis con Chocolate ¿. Nunca antes los había probado, y me pareció una forma original, novedosa, INSÓLITA, de cocinar algo tan simple, así que nos pusimos a ello. Pero no me preguntéis la receta, pues lo único que yo hice fue desmenuzar una tableta de chocolate negro en virutas mas o menos pequeñas; el cocinero fiel al tópico era Vasco y suyo el método, que no indague, pues ademas para la ocasión había traído desde España una botella de Whisky con la que regaron abundantemente la pitanza hasta dar buena cuenta de ella entre los colegas, que tuvieron la deferencia de acompañarme en aquel particular y lejano cumpleaños que me regalo experiencias y nuevos conocimientos sobre mi mismo. Claro este relato en rededor de un plato de comida bastante prosaico tiene el valor que cada uno queramos darle.

MUY FRAGIL.

MUY FRÁGIL.

Mi coco iba a toda marcha mientras subía caminando desde Benasque; había estabulado los mulos en la barraca que para tal menester nos habían dejado los de Eléctricas, uno de los antiguos barracones de la lejana construcción de la presa; y como se me había hecho un poco tarde esperando que saliera pan recién hecho del horno del pueblo mientras terminaba de hacer recados y encargos que los albañiles que estaban construyendo el refugio libre habían pedido, al final supuse que se me haría de noche a mitad de camino y no era lo que mas me apetecía, pues la particular carga que tenia que acarrear hasta arriba, era de las mas complicadas por el tipo de material y la fragilidad del mismo. Chapas de Uralita para cubrir el techo de la manera mas rápida posible, antes de que llegasen las nieves, que estaban ya llamando a la puerta para ya el próximo verano retecharlo con losa o teja. Conforme iba aparejando los animales me daba cuenta de que la tensión con la que debía sujetar las cinchas debía ser la justa para que no reventasen las placas al tensar, pero en la medida idónea para que quedasen bien sujetas; aunque preveía tener que reacondicionar cada poco las cuerdas para no ocasionar un mal mayor, si alguna se partía. ¡¡¡¡ PROMETÍA SER ENTRETENIDO ¡¡¡¡ aquel porteo. Echando mano de todas las mañas, trucos, y conocimientos que había ido aprendiendo a lo largo de todo el verano haciendo aquel trayecto muchísimos días y en las mas variadas ocasiones, y circunstancias tanto climatologías como anímicas; y mucha paciencia con las caballerías y conmigo mismo, fuimos dejando atrás poco a poco gran parte de la senda. Pero a la altura de las Aigüetas de Baticielles el primero de los dos vados del rio que teníamos que pasar ya era bastante tarde, suerte que había luna, y aun contando con el instinto de los mulos que habían hecho muchas veces ese paso, decidí agarrarme como pude a la grupa de uno de ellos con tal de tratar de paliar cualquier percance que pudiera surgir. Estar en medio del rio, sujetándome precariamente a las cuerdas del aparejo, inestable con cada movimiento del bicho, balanceándose, tratando de guardar el equilibrio y no terminar la aventura desastrosamente, hizo que el tiempo transcurriese a un ritmo que en aquel momento a mi se me antojo eterno. Hasta que conseguimos salir a la orilla no me di cuenta de ¡¡¡¡ LO AFORTUNADOS ¡¡¡ que habíamos sido al pasar aquel escollo, sin otro inconveniente que los que mi mente me genero previamente. ? Por miedo o por precaución ¿. Finalmente cuando hubimos descargado aquella preciada carga, sentí un alivio ENORME. Y lo que quedo fue el recuerdo de aquel instante que de alguna manera fue el germen de este relato y la ilustración.

IRATXO.

IRATXO.

En el idioma Euskera, es una de las muchas formas de nombrar a los duendes. Puede que este venado de la ilustración sea uno de ellos. Entre las boiras, sin bordes definidos, desdibujados, sin casi foco, producto de esa atmósfera vaporosa, misteriosa, sugerente, que por un lado nos invita a tratar de ver mas allá, a querer saber que hay detrás, que es lo que se esconde en medio de esas nubes algodonosas que cuando van deshilachándose insinúan formas, siluetas, contornos, algunos de las cuales somos capaces de identificar con mayor o menor acierto, pero que otras veces se resisten a salir a la luz a la superficie, pues no dejan de ser un reflejo de nuestro propio estado interno; de aquí que para según quien, entrar en un bosque brumoso, le resulte un reto que lo traslada de alguna manera a la aptitud necesaria para encarar el inconsciente, enfrentar a veces “ Los Sueños de La Razón “ y la mayoría de ocasiones enfrentar traumas ocultos, emociones silenciadas, experiencias cargadas de dolor callado; todo acumulado en capas y mas capas en esas grandes bodegas internas del subconsciente que todos hemos ido rellenando a lo largo de esta Vida, y quien sabe si alguna mas. Las Nieblas me parecen por su intangibilidad, su sutileza, su desvaído aspecto, un campo abonado para la Fantasía, la invención, en donde puedo sorprenderme a mi mismo con los hallazgos que se presenten, que si son tan sutiles como la cierva intuida en el dibujo; se convierten de pronto en un REGALO, de la Naturaleza, una especie de don visual que nos ofrece sin pedir a cambio mas que la quietud, el sosiego, el silencio, que enmarque el escenario adecuado para una Vivencia en la que se nos ha dado la oportunidad de cruzar las miradas entre el Animal y nosotros con la posibilidad de adentrarnos en esa pupila, que a modo de puerta abierta a la Pacha Mama, seamos capaces de poder ¡¡¡¡ ESCUCHAR ¡¡¡¡ el mensaje que ese fortuito encuentro, tenia para nosotros. Un poco la metáfora, de la sociedad actual, asimilandola a un recipiente lleno de agua mas o menos cristalina – ¡¡¡¡ Eso pensábamos ¡¡¡¡¡ – en cuyo fondo había una enorme capa de sedimentos, producto de todas las energías y vibraciones mas densas y oscuras, pero que mientras nada ni nadie se atrevió a remover ese fango del fondo nos hizo creer que no pasaba nada, mas allá de lo que los medios oficiales nos mostraban. Pero LA TIERRA, tiene su camino de experimentación y mas allá de que a las pulgas del perro no les apetezca nada bañarse, SE BAÑARA. Y volviendo a nuestra vasija, ahora nos encontramos con que el liquido elemento lejos de estar transparente, se ha casi saturado de los  ingredientes oscuros, ahora en suspensión a los que habremos de mirar con mucha atención y detenimiento para que  la enorme densidad de la sopa, no termine ahogándonos, literalmente; seria mas practico ABRIR bien los ojos y DISCERNIR para iluminar bien que partes de ese puré debemos evitar en función de nuestra conciencia para no atragantarnos.

MONTAÑAS que no pisare.

MONTAÑAS que no pisare.

Este texto quizás cree polémica, o a alguien le pueda parecer que es pesimista; y no voy ha argumentar al respecto pues no deja de ser unas ideas, pensamientos reflexiones míos, lo que significa que están pasados por el tamiz de mi personalidad, de mis circunstancias; y si le sirve o le resuena a alguien pues Gracias, por leerlo; si por el contrario les genera rechazo, se trata de no seguir adelante con la lectura.

Hace ya unos años yendo de excursión por un camino Pirenaico con un amigo, surgió el tema de la cantidad de cimas, collados, valles, que a lo largo de los años de patear por estos entornos privilegiados; muchas veces el ir en pos de una cumbre, de una escalada, de aquella determinada vía, focalizados unicamente en su consecución, nos había impedido sentir la senda por la que andábamos transitando, pasar de soslayo sin darnos cuenta por un remanso del rio, con reflejos e iluminaciones cargadas de transcendencia y que nosotros no supimos apreciar en su justa medida, valorándolas por si mismas. Con una especie de muletilla mental diciendo algo como “ La Montaña no se va a ir a ningún sitio, ya volveré otro día “. Y si, en cierta forma tenia sentido, cuando nuestras inquietudes entonces iban orientadas a actividades acordes con la energía que nos movía, mas intensa, lozana, atrevida, alejada del miedo o que usaba este mismo como acicate, motor para subir el listón de la auto-exigencia un punto mas; o simplemente buscábamos una especie de reconocimiento dentro del colectivo aficionado a La Montaña, en el que los egos encuentran un campo perfectamente abonado para florecer, pero esa seria otra historia – ? Debería decir HISTERIA ¿ – Consecuentemente quedaron, relegados en un imaginario cajón del escritorio, con una etiqueta casi ilegible por el paso del tiempo, que decía “ OLVIDO “.Si; en aquel espacio habíamos archivado mas mal que bien, sin orden ni concierto, muchas ideas de excursiones, travesías, rincones atractivos pero no lo suficiente para reclamar nuestra atención dispersa. Mas de uno mientras hacíamos la aproximación a alguna pared para escalar, de reojo nos había llamado la atención un rincón en medio de un hayedo con una borda, que parecía estar susurrándonos al oído un sonido casi inaudible, un murmullo mágico, convidándonos a acercarnos al lugar y VIVIRLO, no solo verlo o fotografiarlo, permitiendo que nos empapase de sus vibraciones, de sus sutiles fragancias, dejando que nos envolviese con su particular manto. Pero no, seguimos caminando, puesta la mente en un proyecto mas material, mas tangible, que nos permitiera de forma natural acceder a la adrenalina generada por el miedo, que anclandonos al presente nos hacia estar mas VIVOS, de manera que ese efecto durase temporalmente al menos hasta el próximo reto que también proporcionase tan ansiadas sensaciones. Vamos que cuando nos quisimos dar cuenta, habíamos casi llegado a la prorroga del partido, consiguientemente acumulamos cansancio, desgaste físico y emocional, errores, tropiezos, algún logro al que agarrarnos en determinadas ocasiones en que venían malos tiempos, pero aun las fuerzas y sobre todo LA ILUSIÓN, la manteníamos fresca ( ? la habíamos conservado a buen recaudo en el invernadero¿ ). Un buen día sin ninguna señal palpable, sin previo aviso, como si de un ladrón nocturno de tratase, La Vida decide por nosotros y nos presenta un panorama muy diferente del que imaginábamos, y aunque cronológicamente este dentro de la estadística, nos cuesta gran esfuerzo, algún que otro inconveniente, su dosis de dolor adecuada, y como no lagrimas; cuando no nos queda mas que VER y MIRAR de frente una realidad que en cierta manera habíamos tratado de ocultar, cuidándonos la alimentación, manteniéndonos activos, haciendo deporte, cultivando la mente para que las manipulaciones mediáticas, nos afectasen lo mínimo posible…………..??????? Si habíamos puesto los medios a nuestro alcance para llegar a buen puerto, ? Porque estamos a punto de naufragar ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿.

Pues NO, esos sueños de poder recorrer nuestras amigas Montañas, de coronar alguna cima pospuesta, de vivaquear bajo las estrellas en algún collado. Están fuera del alcance de mas de uno de nosotros, materialmente hablando. Siempre podremos echar mano de vivencias, rememorarlas, recrearlas a nuestro antojo aderezándolos con fantasías, y creernos que fueron así. O también, ? Porque no ¿. Utilizar la , imaginación para viajar de esa manera, por cualquiera de las cumbres y paredes que postergamos, pero que aun mantienen nuestra atención puesta en ellas y los valores emocionales añadidos a nuestro antojo.

SOLO LLEGAR.

SOLO LLEGAR.

 

Suerte que se me ocurrió comprar la revista “ TRIUNFO “ en Ainsa. Así que aquí me tenéis sentado junto a la cuneta un poco mas arriba del desvío de la carretera que lleva al valle de Plan Y Chistau, donde me ha dejado el coche de linea. Leyendo mientras espero si pasa algún coche en dirección a Bielsa, me entero de que en las Olimpiadas que se celebran en MUNICH ha habido varios muertos en un atentado terrorista contra la delegación de Israel. Y es que mi aterrizaje ¡¡¡¡ FORZOSO ¡¡¡ al mundo real, después de haber estado destinado en el Sahara mas de un año cumpliendo el servicio militar, esta resultando de lo mas variopinto, sorprendente cuando menos, chocante por distintas situaciones y circunstancias que me voy encontrando, y de las que no sospechaba en absoluto; y algunas de estas novedades se asemejan a un puñetazo en medio de los morros, ¡¡¡ Y duele ¡¡¡¡. Enfrascado en la lectura se me pasa el tiempo y casi sin darme cuenta un amable conductor me admite en su coche rumbo al pueblo. La primera vez que visite este valle, fue hace casi 6 años, acompañando a un tío mio de Zaragoza que era delegado de Philips y tenia que visitar a los clientes de estos alejados parajes, y ya entonces para llegar hasta aquí con el coche Renault Dauphin , a través de las miles de curvas y los millones de baches de las carreteras de entonces nos costo bastante tiempo. Pero precisamente de eso quiero hablaros. Trato de llegar al Refugio de Goriz, donde esta trabajando un amigo J. Armesto, con el que he quedado para cuando termine su curro irnos a escalar unos días por el Pirineo y como la subida por Ordesa la he hecho varias veces quería cambiar de ruta, así que salí de Zaragoza ayer al medio día y solo conseguí, después de dos transbordos, y toda la tarde parando en pueblos y aldeas, llegar ya de noche a la Capital del Sobrarbe, en la que busque una pensión cerca del rio Cinca, donde dormir, pues el bus para arriba no saldra hasta la mañana siguiente. Si usáis la imaginación, podéis presuponer que en esas fechas, finales de verano del 1972, en los Valles Pirenaicos no hay mas que los habitantes del lugar, dedicados a las labores tradicionales sin mas; mi paso por las calles de los pueblos no produce mas efecto que el de una brisa suave, sin afectar su vida cotidiana. Desde Bielsa, hasta la Ermita de la Virgen de Pineta, me quedan mas o menos catorce Km de caminata por este Valle tan característico, que en tiempos pretéritos moldeo el Glaciar del macizo de Las Tres Sorores, dándole la característica forma de cubeta en U, por cuyo fondo discurre el rio y la carretera-pista forestal, para acceder hasta el Parador Nacional del Monte Perdido, que curiosamente permanecía abierto todo el año, en aquellas años. Tenia claro que dormiria en la Ermita, pues a esas horas no iba a llegar a ningún lado, con lo que no me apure en el ritmo de la marcha, disfrutando de la caminata, de los olores del bosque, y los sonidos del mismo y sus habitantes diversos, que a la caída de la tarde transformaban la banda sonora para dar paso a nuevos protagonistas afines a la oscuridad nocturna. Vamos que cuando llegue habia oscurecido, pues el otoño ya se aproximaba acortando las horas de luz. Junto a la Ermita había dos bordas techadas con tablillas de Haya, pero también el ? Progreso ¿ había hecho acto de presencia en forma de chapas de uralita, muy eficiente y sin casi mantenimiento, ¡¡¡¡¡ FEAS eso si ¡¡¡¡. Cuando iba a cocinar para la cena, el butanillo no conseguía ponerlo en marcha, una pieza estaba agarrotada, me ayudaron a solucionarlo en la cocina del Parador, dejándome unos alicates. Después de cenar comencé a sentir mas fresco, pero no le di importancia. ¡¡¡¡ Pero si que la tenia ¡¡¡¡ Pues durante la noche había nevado hasta bastante abajo,y aunque no habia nieve en la Ermita, pretender subir en esas condiciones no tenia nada claro el grosor de la nevada en altura, pero seguro que no iba a resultar fácil ni seguro por tanto los planes se fueron al traste. Y no había teléfonos, o móviles con que poder comunicarse al Refugio, así que opte por dar marcha atrás e intentar subir por Ordesa deshacer el camino hasta Ainsa otra vez y subir por el Valle del rio Ara. A veces los planes ¡¡¡¡ HAY QUE CAMBIARLOS ¡¡¡¡ o nos los cambian si o si. Armado de paciencia desande lo del día anterior y a la salida del pueblo volví a probar fortuna con el autoestop, y ¡¡¡¡¡¡ SIIIIIII ¡¡¡¡¡¡ aquello si que fue triunfar, pues tuve la Suerte de que me recogió una pareja también aficionada a la montaña que con su Seat 600, estaban pasando unos días haciendo excursiones y se dirigían hacia Sarvise, muy cerquita de Broto. Allí me despedí de ellos SÚPER-AGRADECIDO, pues al menos me habían ahorrado uno o dos días de deambular por las carreteras. Ya solo me quedaba subir hasta Torla y de allí al Parque Nacional; donde llegue casi de noche, y como entonces no había nadie pude dormir en un cubierto situado en la bifurcación de Cotatuero. A la mañana siguiente madrugue con tal de no dilatar mas aquel periplo por las carreteras del Sobrarbe . Hacer montañismo en aquellos tiempos constituía una aventura pues el simple hecho de aproximarse al pie de las Montañas, mas si no tenias coche era una incertidumbre añadida.